ACUERDOS PARA LA PROSPERIDAD

Inicio / Especiales / Acuerdos para la Prosperidad / Palabras del Presidente Santos en el cuarto Acuerdo Para la Prosperidad

Palabras del Presidente Santos en el cuarto Acuerdo Para la Prosperidad



Me demoré unos minutos en llegar, porque infortunadamente se accidentó el helicóptero que nos venía acompañando en vía aquí a Mosquera, pero por fortuna el capitán del helicóptero, el capitán Jaime Buenahora, hizo una maniobra muy oportuna y logró que el helicóptero girara y regresara al campo de la Escuela Militar, de donde había salido, y eso evitó una tragedia de proporciones mayores.

Iban 11 tripulantes, entre ellos el general (Juan Pablo) Rodríguez, Comandante de la V División (del Ejército) y gente de la seguridad de Palacio.

El único herido fue el subintendente (Efraín) Africano, que se partió la clavícula, pero por fortuna, y gracias a Dios, el resto de la tripulación resultó ilesa.

De manera que damos una mala noticia del accidente del helicóptero, pero por fortuna fue un accidente que no tuvo ningunas consecuencias humanas.

Esta semana ha sido una semana también muy productiva, una semana donde tratamos varios temas, donde creo que hemos ido avanzando en nuestro camino hacia la Prosperidad Democrática.

Balance del viaje a Brasil

El viaje a Brasil fue un viaje muy productivo, Brasil es un país que está en plena efervescencia; es uno de los motores hoy de la economía mundial; pertenece a ese grupo de países que fueron señalados hace algunos años por un banco, por un banco muy importante, el Goldman Sachs, como uno de los cuatro países que iban a despegar en materia de crecimiento y de desarrollo.

Los denominaron los Bric: Brasil, Rusia, India y China.

Y ese vaticinio que hizo ese banco resultó cierto.

En la recesión, en la crisis económica del 2008, esas cuatro economías fueron las que mantuvieron viva, por así decirlo, la economía mundial. Y hoy esas cuatro economías están jalonando el crecimiento de todo el planeta.

Brasil, desde hace ya muchos años, ha venido poniendo en marcha unas políticas acertadas, unas políticas con visión de largo plazo, que ya están dando resultados y resultados muy importantes.

Pero más allá del éxito económico y en su desarrollo, y en su lucha contra la pobreza –porque algo que destacaba el Presidente (Luiz Inácio) Lula en nuestras conversaciones, es cómo ese crecimiento se ha traducido en el Brasil en reducir la pobreza en una forma muy importante, 34 millones de brasileros que estaban en la pobreza hace ocho años hoy ya no lo están, por eso nosotros podemos aprender mucho de Brasil- Brasil es un país que tiene con Colombia unas grandes sinergias.

La sinergia los economistas la definen como esas situaciones cuando uno más uno suma más de dos. Y nosotros estamos llenos de sinergias con Brasil.

Tenemos, primero que todo, la segunda frontera más extensa de nuestro territorio.

Compartimos la Amazonía, que es hoy el pulmón del mundo. El motivo de mayor preocupación del planeta, el cambio climático, todo lo que implica la destrucción del medio ambiente, que tiene preocupado a todo el planeta, ahí Brasil y Colombia podemos jugar un papel determinante y de liderazgo en esas discusiones a nivel mundial.

Y ese fue uno de los temas que discutimos con el Presidente Lula.

Firmamos ocho acuerdos, ocho acuerdos sobre temas que nos conciernen a los dos y que nos pueden dar a los dos países una mejor posición en el desarrollo a nivel mundial.

Temas que tienen que ver, por ejemplo, con la investigación y el desarrollo de toda la biodiversidad, en un mundo donde la biotecnología está cambiando la vida de todos nosotros.

Esa revolución de la biotecnología va a cambiar la vida de todos nosotros mucho más rápido de lo que lo cambió la revolución de la informática.

Si hoy nadie se imagina un mundo sin celular, dentro de pocos años vamos a estar diciendo: ‘Mire los cambios tan profundos en nuestra vida diaria que ha producido la revolución de la biotecnología’.

Y esa biotecnología tiene mucho que ver con la biodiversidad; y Colombia por kilómetro cuadrado es el país más rico del planeta en biodiversidad; y Brasil es el país más biodiverso del mundo. Ahí tenemos una sinergia muy, muy importante que explotar estos dos países.

Tenemos también una gran responsabilidad: el mundo está buscando lo que América del Sur tiene, lo que América Latina tiene.

El mundo está buscando energía, y nosotros, América Latina y sobretodo Colombia, tenemos energía de todo tipo.

Tenemos energía a base de gasolina, a base de petróleo, a base de agua –energía hidráulica- tenemos carbón, tenemos energía inclusive eólica. Recientemente me decían que uno de los lugares más privilegiados de todo el continente para desarrollar la tecnología, una tecnología limpia que se llama eólica, a base de viento, está en el norte de nuestro país, en La Guajira.

El mundo está pidiendo a gritos alimentos.

El aumento del consumo en países como China, como la India, como Indonesia, esa lucha contra la pobreza de otros países que han venido sacando la gente de la pobreza y esa gente está consumiendo más alimentos, está produciendo, ya esta aquí, ya es una realidad, una crisis de alimentos.

Pero resulta que no son muchos los países ni muchos los continentes que tienen capacidad de aumentar su producción de alimentos, de aumentar su área cultivable sin sacrificar bosques naturales.

Ahí Brasil ha hecho una gran revolución. Inició hace muchos años y ha venido convirtiéndose en una despensa del mundo. La producción brasilera en materia de alimentos, de granos, es realmente espectacular lo que han hecho en estos últimos años.

Firmamos varios acuerdos para traer su tecnología, para traer su experiencia, porque Colombia es uno de los pocos países del mundo que tienen esa frontera sin explotar, donde podemos nosotros multiplicar nuestra producción de alimentos.

Precisamente ayer (viernes) con el Ministro (de Agricultura) Juan Camilo Restrepo estuvimos en Santander, Barrancabermeja, lanzando la Ley de Tierras, una Ley que nos va a permitir poder hacer uso de ese gran potencial que tenemos los colombianos en producir muchos más alimentos.

Pero hacerlo de manera equitativa, devolviéndoles sus tierras a los campesinos que fueron desplazados por la violencia, y además dándoles a ellos, a todos estos campesinos, unos esquemas económicos que les permitan vivir dignamente en sus parcelas, produciendo alimentos, pero al mismo tiempo pudiendo educar a sus hijos, pudiendo progresar en la vida y sobretodo saliendo de la pobreza, porque la pobreza en Colombia está concentrada, o hay una mayor proporción, una mucho mayor proporción de pobres en el área rural que en área urbana.

Con Brasil también firmamos acuerdos en materia de educación.

Ministra (de Educación, María Fernanda Campo) no he tenido tiempo de hablar con usted sobre eso, pero ellos nos van a mandar una delegación y el Presidente Lula pidió expresamente que usted fuera con Jaime Restrepo, nuestro Director de Colciencias, y con un grupo de funcionarios en materia de educación, para que hiciéramos una serie de trabajos conjuntos no solamente en materia de investigación, en otras áreas aparte de la biodiversidad, sino que también pudiéramos aprender de lo que han hecho en Brasil en materia de doctorados, en materia de educación superior.

Allá pusieron en marcha uno de los programas que nosotros ofrecimos en la campaña, y ha sido un programa muy exitoso en Brasil, y es el de darle a los bachilleres, porque ellos tenían el mismo problema que tenemos nosotros hoy, darle a los bachilleres de Colombia la oportunidad de seguir con una educación superior, bien sea universitaria bien sea técnica.

Y ese ha sido unos de los caminos más efectivos de Brasil para luchar contra la pobreza, porque esos bachilleres estaban en esa trampa de la pobreza, después de mucho esfuerzo se graduaban, no encontraban trabajo y se sumían nuevamente en la pobreza.

Hoy esos bachilleres tienen posibilidades, tiene educación superior, tienen educación técnica, y ahí ese programa que Brasil lo ha adelantado con mucho éxito, pues lo tenemos que poner nosotros en marcha, y ahí hay algo que podemos también aprender mucho de Brasil.

Decíamos en Brasilia que esta es la década de América Latina, y queremos hacer que esta sea la década de América Latina, y para eso se requiere liderazgo, se requiere trabajar en forma mancomunada. Lo dije en mi discurso de posesión, cuando estaban ahí presentes la gran mayoría de mandatarios latinoamericanos: ‘Cada uno de nosotros tiene grandes fortalezas, pero unidos seremos una gran potencia’.

Y eso fue lo que establecimos con el Presidente Lula, con el Gobierno brasilero: unirnos para ser una gran potencia, porque tenemos los elementos y tenemos los recursos para ser una gran potencia.

Por eso nos devolvimos muy satisfechos, además de la forma como fuimos recibidos, fue una visita de Estado, la verdad es que la generosidad con que nos recibieron no solo el Gobierno sino el Congreso, el Tribunal Supremo, todos los magistrados, el cariño por Colombia, el respeto por Colombia se sentía.

Y Brasil es un buen socio, por eso no me arrepiento un solo minuto de haber escogido Brasil como el primer país que visitábamos después de nuestra posesión.

Ley de tierras

Como lo mencionaba, ayer (viernes) estuvimos en Santander lanzando la Ley de Tierras. Queremos, queridos senadores y representantes, que nos ayuden a tramitar esta ley lo más pronto posible, y que nos ayuden sobretodo a tener instrumentos, a tener mecanismos para hacer efectiva la Ley.

¿Cuántas veces no se ha ensayado este gran propósito de darles tierra a los campesinos y al mismo tiempo establecer sistemas de producción que den prosperidad al campo colombiano?

¿Cuántas veces no se ha dicho que vamos a hacer un gran esfuerzo para devolverles las tierras a los campesinos que han sido desplazados por la violencia?

Pero los resultados han sido prácticamente nulos ¿Por qué? Porque no hemos tenido los instrumentos legales. Siempre los testaferros de los grandes narcotraficantes, de los grandes paramilitares, de los terratenientes que se apoderaron de esas tierras, encuentran el vericueto legal para impedir que esa gran reforma agraria, que esa gran revolución agraria, se lleve a cabo.

Por eso lo que queremos, queridos senadores y representantes, es que nos ayuden para que esta vez sí podamos hacer realidad ese gran propósito, que tiene que ver además con todos los temas que nos conciernen a todos los colombianos.

Eso tiene que ver, por ejemplo, con nuestro gran propósito de conservar uno de los recursos naturales más importantes que tenemos los colombianos, el agua.

En la medida que esta ley tenga efectividad, que esta ley logre que muchos de los campesinos que hoy no tienen títulos sobre sus tierras los tengan, que podamos quitarle la presión a muchas zonas que hoy están siendo deforestadas, vamos a poder cuidar mucho mejor nuestro recurso natural –yo diría el más importante- que es el agua.

Porque el ritmo de deforestación en Colombia es realmente preocupante, realmente preocupante, y por eso queremos no solamente reversarlo, sino sembrar mínimo un millón de hectáreas, un millón de hectáreas en bosques.

Y eso se va a lograr si aprobamos esta Ley, si le quitamos presión a esas zonas donde están siendo deforestadas, si le damos al campesino un título sobre su tierra.

Eso también nos ayuda muchísimo en nuestra lucha contra los cultivos ilícitos.

Si ustedes van a cualquier municipio donde hay cultivos ilícitos y habla con la gente, y habla con los alcaldes, le van a decir que aquellos campesinos que tienen un título sobre la tierra son menos susceptibles, por no decir enemigos, de cualquier intento de ser manipulados por los narcotraficantes para que cultiven coca, porque cuando son dueños de su tierra la defienden.

Y eso es algo muy importante también para la paz y para la seguridad de los colombianos.

Por eso le damos tanta importancia a esa ley, queridos senadores y representantes, para que nos ayuden allá en el Congreso a aprobarla lo más pronto posible.

Y venimos al tema de hoy.

El tema de la vivienda

Una revista muy importante en Estados Unidos, la revista Newsweek, hace de vez en cuando unas listas de países agradables para vivir, de países buenos y países malos, y hace esas listas de quién está de primero, y quién está de último.

Generalmente son evaluaciones bastante subjetivas, pero que tienen algo de realidad.

En la última edición esta revista hace una evaluación de los mejores países, de los 100 mejores países del mundo y Colombia aparece en el puesto 62, de 100.

Por encima de nosotros aparece, en la región, República Dominicana, Cuba, Brasil, Argentina, México, Uruguay, Perú, Chile, Chile que es el mejor calificado, está de 30.

Y hace una serie de análisis sobre por qué puso a cada país en ese sitio, cuáles fueron los criterios. Son muchos.

Nosotros infortunadamente seguimos viviendo todavía las secuelas de 40 años de nuestra lucha contra los violentos, contra las mafias, contra la guerrilla, contra los paramilitares. Ese prestigio, esa mala imagen todavía nos afecta.

Yo estoy seguro que aquí queda, está consignado todavía ese rezago del pasado, porque como ustedes bien saben, los prestigios demoran mucho en construirse y se destruyen muy rápidamente. Volverlos a construir toma tiempo.

Eso es lo que estamos haciendo: vendiendo el país por sus cosas buenas, vendiendo al país por lo que tenemos y el potencial que tenemos; colocarnos ante el mundo como un país con un gran capital humano, que es su mayor riqueza, pero con otras riquezas muy importantes, un país que quiere jugar y jugar duro en el escenario internacional.

En esta evaluación, uno de los factores es la calidad de vida de sus habitantes y ahí es donde entra el tema de hoy, el tema de la vivienda, el tema de cuánta gente aspiraría a decir ‘voy de mi trabajo’, porque tiene trabajo, y ‘voy a mi casa’, porque tiene casa propia.

Ahí tenemos nosotros los colombianos un gran desafío, porque tenemos un gran déficit en materia de vivienda: cerca de un millón 300 mil viviendas de déficit, es decir, un millón 300 mil familias que quisieran tener vivienda propia, no la tienen.

Eso se llama el déficit cuantitativo.

Hay un déficit mucho mayor, que se denomina el déficit cualitativo, es decir, gente que tiene su vivienda pero que no viven en condiciones dignas, la calidad de esa vivienda no es una calidad para que puedan vivir dignamente.

Ese déficit es mucho mayor. Se calcula –Ministra (de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Beatriz Uribe), usted me corregirá- en más de tres millones ¿Dos cinco? Dos millones y medio.

Por eso en la campaña nosotros nos propusimos una meta, que yo sé que es ambiciosa, pero que la podemos cumplir: vamos a construir un millón de viviendas en los próximos cuatro años.

¿Y por qué pusimos un millón de viviendas?

Porque en este momento, estamos construyendo en promedio 140 mil viviendas. Se requiere, solamente para mantener el déficit, no para reducirlo, para mantenerlo, se requiere la construcción cerca de 250 mil.

Doscientos 50 mil hogares que se forman todos los años, que quisieran su vivienda, demandan vivienda y solamente a 140 mil de los nuevos, no de los viejos que están aspirando a tener vivienda, solamente a mas o menos la mitad se les puede satisfacer su necesidad básica, porque esa es una de las necesidades básicas de cualquier persona: tener su vivienda.

Entonces por eso nos propusimos elevar el número de viviendas, por lo menos al número de viviendas que se requieren año tras años.

Al final, si cumplimos la meta –y estamos empeñados en cumplirla- vamos por lo menos a poder decir que construimos un millón de viviendas y el déficit no aumentó.

Ojalá pudiéramos, Ministra, construir más, para ver si reducimos ese déficit.

Y entonces ahí, esta evaluación que nos hacen, nos iría mucho mejor.

Ese es un tema que yo creo que pesa mucho en la calidad de vida de los colombianos.

Cuántos tienen vivienda, y no cualquier tipo de vivienda, que es un aspecto bien importante: vivienda digna.

No se trata solamente de que tengan unas paredes y un techo, no, se trata de que tengan una vivienda en un entorno agradable, en un entorno en donde el acceso de los hijos al colegio sea un acceso relativamente fácil, en un entorno donde pueda existir un parque, donde puedan vivir dignamente.

Ese es nuestro propósito, y se es el tema de hoy.

Escogimos Madrid, porque aquí ya está en marcha unos planes muy importantes, que pueden ser ejemplo, y por eso vinimos a discutirlo con el Alcalde, con el Gobernador, con todos los interesados en que esta meta se cumpla.

Ahí están los constructores, ahí están las entidades de crédito, y si todos nos unimos, todos los interesados nos unimos, yo estoy seguro de que vamos a poder cumplir esa meta.

Ahí se requiere una serie de modificaciones en la regulación, en la forma por ejemplo como se distribuyen los subsidios.

El Gobierno pasado hizo un gran esfuerzo, al final cambió el subsidio para darle subsidios a la tasa de interés, en lugar del subsidio digamos a una suma de dinero, sino subsidiada la tasa de interés.

Eso tuvo un impacto muy importante. Se disparó, se disparó la construcción de vivienda.

Ese es el tipo de reingeniería que tenemos que hacer, para ver cómo logramos el paquete completo, donde los constructores comiencen a construir, donde ojalá los beneficiarios inclusive puedan tener la oportunidad de escoger el tipo de vivienda que quieren. Eso sería un gran paso en materia de calidad de vida.

Donde el sistema financiero se vuelva socio y no obstáculo para el desarrollo de estos procesos. Y donde los alcaldes, que son además parte fundamental, porque esto va a depender también si hay disponibilidad de tierra, y el Gobierno Nacional está dispuesto a dar estímulos para que los alcaldes participen en este gran proceso de construir un millón de viviendas.

Y si lo logramos todos ganamos, todos ganamos, porque todo el mundo quiere vivienda. Los alcaldes necesitan suplir también ese déficit de vivienda, el Gobierno Nacional también, los departamentos también, y por eso le doy tanta importancia a esta reunión, a este Acuerdo para la Prosperidad del día de hoy.

Vamos a escuchar con mucho interés el resultado de las cinco mesas que han venido trabajando, el sistema que hemos diseñado y que lo estamos perfeccionando acuerdo tras acuerdo, es el de trabajar el viernes todo el día en mesas temáticas sobre el tema fundamental que se va a discutir el sábado.

Hoy es vivienda. Se escogieron cinco temas que tienen que ver con la vivienda.

En este caso tengo entendido que se incluyó uno muy importante, que también tiene que ver con la calidad de vida y la vivienda, que es el río Bogotá. Ese es un gran desafío que tenemos también aquí en Cundinamarca y en el país: el río Bogotá. Y estaremos pendientes de ver cuáles fueron los resultados de esa mesa temática.

Pero es que además, este sector de la vivienda tiene un efecto de locomotora, por eso lo escogimos como una de las cinco locomotoras primordiales, básicas en nuestro programa de Gobierno, en nuestro Plan de Desarrollo, porque en la medida en que la vivienda, esa locomotora, marche a todo vapor, jalona 32 industrias que van a ser beneficiadas de un buen comportamiento del sector de la construcción.

O sea que el impacto de esta locomotora en el resto de la economía, es un impacto muy importante.

Y por supuesto también en el empleo, que es, ustedes lo saben perfectamente, es nuestra obsesión: generar empleo, generar buen empleo. Y desde hace mucho tiempo el sector de la construcción ha sido identificado como uno de los sectores fundamentales para lograr ese propósito de generar empleo.

Por eso, Ministra (de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Beatriz Uribe) es tan importante esta discusión, este Acuerdo para la Prosperidad.

La idea es que con cada departamento tengamos unas metas.

Comenzamos en Cundinamarca, querido gobernador Andrés González, porque yo sé y tengo esa intuición de que usted va a ser el que más va a aportar de todos los departamentos a esa meta del millón de viviendas.

Entonces para ver si mi intuición es correcta, le voy a dar la palabra a Miguel Peñaloza (Alto Consejero para las Regiones y la Participación Ciudadana) para que nos diga el resultado de estas mesas temáticas, y ver cómo más podemos nosotros ayudar para cumplir esa gran meta del millón de viviendas en los próximos cuatro años”.
Share/Save/Bookmark

Viernes 10 de Septiembre de 2010 11:52
RTVC Radio Nacional Senalcolombia Radionica Bicentenario Gobierno en linea CNTV Min. TIC
Institucional. Avenida Eldorado Cra. 45 No. 26 - 33 Teléfono:(+57 1) 2200700 Fax:(+57 1) 2200700 Ext. 230.
Horarios de atención: lunes a viernes de 8:00 am a 1:00 pm y de 2:00 pm a 5:00 pm. correo electrónico: [email protected]
Institucional 2010 © Todos los derechos reservados.
Plan de Desarrollo Administrativo | Terminos y Condiciones | Créditos